Ciudad de México; 24 de marzo de 2026.– Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron este martes el denominado Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La minuta fue avalada con 24 votos a favor y 11 en contra, en una sesión marcada por la ausencia de senadores del Partido del Trabajo y el rechazo de legisladores de oposición.
El proyecto plantea modificaciones a diversos artículos constitucionales con el objetivo de fortalecer mecanismos de participación ciudadana, reducir costos en la administración pública y establecer criterios de austeridad en los órganos electorales.
Uno de los puntos centrales es la revocación de mandato, que propone su realización en el tercer o cuarto año de gobierno, con la posibilidad de coincidir con procesos electorales, como los previstos para 2027. En este apartado, se eliminó una propuesta que contemplaba consultas populares en materia electoral.
En cuanto a los ayuntamientos, la reforma establece límites al número de regidores según la población de cada municipio, con topes que van de siete a 15 integrantes, además de restringir a un solo síndico por demarcación.
El dictamen también fija un tope presupuestal para los congresos locales, al establecer que no podrán destinar más del 0.7 por ciento del presupuesto estatal anual, con el fin de reducir gastos considerados excesivos.
En materia de remuneraciones, se ratifica que ningún funcionario electoral podrá percibir un salario superior al de la titular del Ejecutivo federal, además de prohibir prestaciones como bonos, seguros privados de gastos médicos y esquemas especiales de ahorro.
Tras su aprobación en comisiones, el dictamen deberá cumplir con los plazos legislativos para ser discutido y votado en el Pleno del Senado. De avanzar, continuará su proceso en la Cámara de Diputados y en los congresos estatales.