Washington, Estados Unidos.– La misión Artemis II de la NASA logró un avance histórico al abandonar la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna, en lo que representa el primer vuelo tripulado con este destino en más de 50 años.
El momento clave ocurrió tras la ejecución exitosa de la maniobra de inyección translunar, un encendido de aproximadamente seis minutos del motor principal de la nave Orion, que permitió a la tripulación liberarse de la gravedad terrestre e iniciar su trayectoria hacia el satélite natural.
La misión es tripulada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último representante de la Agencia Espacial Canadiense, quienes realizan un vuelo de prueba de 10 días alrededor de la Luna.
El lanzamiento se llevó a cabo el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS), que colocó a Orion en una órbita terrestre antes de impulsar su viaje hacia el espacio profundo.
Durante las primeras horas de la misión, la nave desplegó sus paneles solares, realizó maniobras de ajuste orbital y ejecutó pruebas clave de sus sistemas, incluyendo demostraciones de pilotaje manual y separación de etapas.
Entre las actividades realizadas también se incluyó la liberación de pequeños satélites, la transición a la red de comunicaciones del espacio profundo y la adaptación de la tripulación a las condiciones del entorno espacial.
Uno de los momentos más esperados será el sobrevuelo lunar programado para el 6 de abril, cuando los astronautas capturarán imágenes de alta resolución y realizarán observaciones directas, incluyendo zonas de la cara oculta de la Luna, nunca vistas directamente por humanos.
Tras completar esta maniobra, la nave emprenderá su regreso a la Tierra, con un amerizaje previsto en el océano Pacífico, frente a las costas de California.
La misión Artemis II representa un paso fundamental dentro del programa Artemis, con el que la NASA busca consolidar una nueva era de exploración espacial, sentando las bases para futuras misiones tripuladas a la Luna y, eventualmente, a Marte.