La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que, a lo largo del año pasado, se concretó la devolución de 2,158 bienes culturales de carácter arqueológico, histórico y documental, los cuales fueron reintegrados al patrimonio nacional gracias a gestiones diplomáticas y acuerdos voluntarios con poseedores en el extranjero.
Estas piezas procedieron de colecciones privadas, museos e instituciones académicas de países como Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Italia y Países Bajos, y fueron recuperadas mediante un marco de colaboración internacional que privilegia el diálogo y el respeto al derecho cultural.
«Todas las piezas recuperadas representan un testimonio invaluable de la riqueza de nuestros pueblos originarios, y contribuyen al estudio y mejor comprensión de las culturas prehispánicas de nuestro país», destacó la Cancillería en un boletín oficial.
Como parte del proceso, la Consultoría Jurídica de la SRE hizo entrega formal de 1,843 objetos al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al Archivo General de la Nación (AGN), instancias que se encargarán de su catalogación, conservación y futura exhibición.
Este logro se enmarca dentro de una política integral impulsada durante el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha situado la recuperación del patrimonio cultural como uno de los ejes de acción en materia exterior. La estrategia incluye también la firma de instrumentos como la Declaración de Calakmul, orientada a la protección del Corredor Biocultural Gran Selva Maya, así como el fortalecimiento de la asesoría jurídica especializada en materia internacional.
Con estas acciones, México no solo avanza en la restitución de su memoria material, sino que también refrenda su compromiso con la defensa de los derechos culturales, la lucha contra el tráfico ilícito de bienes históricos y la reivindicación de la herencia de los pueblos originarios ante el mundo.