🪐 Para los habitantes de Guanajuato que sospechan que el universo les está haciendo una jugarreta cósmica.
1 de septiembre – Saturno regresa a Piscis
Saturno, ese señor serio que siempre trae cuentas pendientes, vuelve a Piscis como quien regresa al pueblo a cobrar favores. Si usted pensaba que ya había cerrado ese asunto con su ex, con el SAT o con su vocación frustrada de cantante, prepárese: Saturno viene a revisar los papeles. Lo bueno es que esta vez no viene a regañar, sino a decir: “¿y entonces, qué vas a hacer con esto?”
Mercurio entra en Virgo (y se pelea con Urano)
La mente se pone como señora de limpieza: quiere ordenar, etiquetar, archivar. Pero justo cuando todo parece estar en su sitio, llega Urano como niño travieso y revuelve los cajones. Se caen los sistemas, se olvidan las contraseñas, se revela que el Excel tenía una fórmula mal puesta desde abril. No se angustie. El caos también tiene su encanto, sobre todo si uno lo observa con café en mano.
Marte en cuadratura a Júpiter
Hacia el final de la semana, la energía se pone como adolescente con moto nueva: hay ganas de lanzarse, de hacer lo que uno venía postergando, de decir “ya basta” y cambiar de rumbo. Pero cuidado con acelerar sin casco. Esta tensión puede abrir caminos, sí, pero también provocar tropezones. Si va a tomar decisiones, que sean con impulso, pero también con mapa.
7 de septiembre – Eclipse de Luna en Piscis
Aquí viene el gran acto de magia. El eclipse lunar en Piscis es como cuando uno se despierta llorando sin saber por qué, y luego se acuerda que soñó con su abuela, con el perro que se perdió en 1998, o con aquel amor que nunca fue. Se disuelven cosas. Se cierran ciclos. Se libera lo que estaba atorado en el fondo del cuévano emocional. No lo detenga. Deje que se vaya.
Resumen para los que no tienen tiempo:
Esta semana es como puente colgante: se mueve, da vértigo, pero lleva a otro lado. El pasado regresa, el orden se desordena, el impulso se enciende y el alma se purifica. Si siente que todo está raro, es porque lo está. Pero también es porque algo está cambiando.